La voz de un martir

"El peor analfabeto es el analfabeto político. No oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos. No sabe que el costo de la vida, el precio del poroto, del pan, de la harina, del vestido, del zapato y de los remedios, dependen de decisiones políticas. El analfabeto político es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política. No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales" .

Bertolt Brecht

Thursday, May 22, 2008

EL REGRESO








Miró con dificultad

la vieja foto publicada en el periódico.

(Es que pasados los ochenta,

pese a las gafas de gruesos cristales,

la vista no es la misma).


Con paciencia,

pudo distinguir una imagen

en la que varios presos encapuchados en un Jeep,

eran mantenidos a rigor, mirando el piso.

con las manos atadas a la espalda.


El artículo consignaba

que de los que aparecían en esa toma,

solo uno había logrado sobrevivir a aquel infierno

y los otros – ya confirmado –

estaban desaparecidos o se los sabía muertos.


"Tantos años pasados - pensó - y siguen con esto"

pero casualmente, al dar vuelta la hoja,

fijó la vista en el milico joven,

que parado detrás de los presos,

revoleaba la culata del fusil en actitud amenazante.

Era atlético, pelo negro, bigote bien cuidado,

los ojos llenos de odio y en actitud de mando.

Ese descubrimiento vino a complicarlo,

trayéndole una mezcla de nostalgia,

de vergüenza, y miedo.


Es que quedo pensando

en las cuentas a rendir dentro de poco,

porque se había reconocido,

cincuenta años atrás,

y recordaba...


Nota: pese a lo breve del texto, me ha parecido importante poner estas "fotitos"
- para muestra un botón (en este caso unos cuantos) - y si miran bien, en alguna se ve otro personaje que estuvo, que luego también estuvo y sigue estando y sigue haciendo alardes de demócrata y sigue siendo considerado por este gobierno.



Thursday, March 29, 2007

Cuestion de profesionales
















"La verdad, mi estimado Coronel, es que nadie hubiese podido prever esa situación, por lo que es absurdo - y en cierta forma masoquista - que ustéd se siga culpando".

"Pero mi General, de todas formas creo..."

"Ya termine con eso, por favor, que le va a hacer daño. ¡Es una órden Coronel, olvide el asunto!".
"¡Si Señor!... pero permítame mi General expresar que..."
"Ya déjese de pavadas. ¿Quién podía saber que el transformador estaba roto?. Ustèd intentó pasarle hasta 80, máximo 100 voltios como bien nos enseñaron en la Escuela de las Américas, como nos enseñó Mitrione, esa era su misión y ustéd la cumplió, ¡con creces la ha cumplido, nunca se ha apartado de los manuales gringos! ¿no es cierto?, ustéd cumplió la tarea de recabar información, esas eran sus órdenes. ¡Ya basta Coronel!".

"Si señor, pero si hubiese visto los testículos arrugados, el pelo quemado, el cuerpo encorvado con las convulsiones, todo el humo, el olor, y hasta se vomitó antes de morir el pichi ese, ¿sabe?, ¡una desprolijidad absoluta, un cáos mi General, nada profesional, nada profesional...!"

Esta bien, lo comprendo, no busque nada más, a lo hecho pecho. Misión cumplida le repito. No le de más importancia que la que debe tener este asunto. Un subversivo menos al fin es ganancia. ¿Se va a enfermar por un sedicioso, Coronel?"
"¡Seguro que no, mi General! Pero tenga en cuenta mi hoja de servicios... mi hoja de servicios...¿como queda?, era una hoja perfecta y ahora tiene una mancha, ¡una mancha!, he apremiado físicamente a cientos y este es el primero que se me muere mi General y lo que más me revuelve es que no lo mato por culpa mía, lo vengo a matar porque un subalterno electricista hace mal su tarea de mantenimiento... ¡él se equivoca, pero es en mi record impecable que queda esa mancha! Es que usté debe entender que uno es perfeccionista, ¡que uno es un Profesional mi General!. ¡Que mierda venir a morirseme a mí ese hijo de puta!"

Monday, November 27, 2006

Posted by Picasa Paro cardíaco



- ¡Paro cardíaco! ¡Atención, entró en paro! apliquen masaje cardíaco externo, páseme la cánula endotraqueal ¡vamos, vamos! tenemos poco tiempo. Enfermera, coloque una vía periférica e instalen el electrocardiógrafo.

La voz del médico intensivista era enérgica, no denotaba ansiedad, por el contrario trasmitía seguridad y calmaba los nervios de sus ayudantes, se veía de lejos que sabía lo que estaba haciendo.

Quizás él llevaba la procesión por dentro, pero eso lo pagará más tarde, cuando esté en la cuarta o quinta década de la vida, donde la sumatoria del stress desemboca en derrames cerebrales, paros cardíacos, infartos, etc., pero hoy por hoy es un médico joven, especializado en casos agudos, bien preparado y exigente, cumpliendo la misión para la que se ha estado entrenando tantos años, y respetando el antiguo juramento hipocrático, aún sea a costa de su propia salud.

- ¡Ya está intubado! conéctenlo al respirador... ¿cómo va la respuesta cardiaca?... no está respondiendo... ¡adrenalina! - toma con movimientos rápidos y decididos la jeringa y unde sin dudar la aguja en un lugar preciso del tórax, apretando el émbolo. El líquido penetra en el corazón detenido, la línea en la pantalla muestra movimientos irregulares.

- Comienza a responder pero esta fibrilando, ¡preparen el desfibrilador! ¿Listos?... todos fuera, ¡procedo!

La descarga aplicada a los costados del paciente producen una contracción muscular que le arquea y eleva el torso, cayendo pesadamente luego en la camilla. La línea continua irregular.

- ¡Vuelvan a cargar, ahora 200 Joules!... ¿listos?... ¡fuera!

Una segunda descarga genera otro salto del cuerpo inanimado, pero ahora comienza a observarse en la pantalla del electrocardiógrafo una elevación constante sobre la línea de base. El noble corazón vuelve a su trabajo. La voz del especialista ahora denota cansancio:

- ¡Ha vuelvo, ha vuelto, lo logramos!, luego, siempre atento al registro del aparato da órdenes al personal, constata que el trazo de la frecuencia cardiaca muestra normalidad, indica que retiren el respirador y la cánula traqueal. Se permite descansar.

La cara del joven galeno esta colorada y sudorosa, pero en su mirada se puede ver la satisfacción del deber cumplido, algo propio de los seres humanos, ese deseo básico de sabernos útiles.

Con gran tranquilidad pese a todos los momentos de angustia vividos comienza a quitarse la ropa de faena empapada en transpiración, acepta una toalla para secarse la cara y volviéndose mira su paciente todavía pálido, pero ya sin ese tinte azulado de los momentos mas graves. Entonces se retira, dejándolo rodeado por el enjambre de abejas en que se convierte el personal de la salud haciendo sus procedimientos.

Ya aplomado, después de colocarse prolijamente la parte superior del uniforme, avanza hacia una sala donde fuma y bebe café un hombre de mediana edad, que lo está esperando. Ya le ha preparado otra taza de café para él.

Entra decidido, se cuadra, hace la veña mirando fijo la pared al frente y trasmite:

- Mi General, hemos estabilizado al sujeto, si usted lo dispone, ya se puede continuar con el interrogatorio.

Sunday, November 26, 2006

Posted by Picasa Cremación onírica



Había sido su temor de siempre, su gran temor: Que lo enterraran vivo.

Consideraba que era lo más horroroso que le podía pasar, la sola idéa lo martirizaba, pero la vida enseña que hay cosas peores, cosas impensadas, como la que le estaba pasando en ese momento, en que comenzó a despertar lentamente y no sentía su cuerpo.

Estaba embotado, apenas divisaba luces cerca suyo, no sentía las piernas ni podía moverse y la vista le fallaba, no logrando fijar bien las imágenes, veia bultos. Lo que lo aterró completamente fue darse cuenta que estaba paralizado, que solo notaba un olor a carne quemada que le llenaba su naríz y en sus piernas un calor insoportable del que no se podía separar...¡estaba clarísimo! lo habían enterrado vivo y ahora estaban incinerando el cuerpo!.

Él recordaba bien que se lo había dicho a la familia: "Cuando me muera nada de tierra y gusanos, a mi me queman y listo. Después las cenizas al viento sobre las aguas del río, bien poético y limpio. Nada de cementerios, ¡que carajo!". ¡Por que habría dicho eso! ¡Estaba vivo y nadie lo sabía, nadie entendía que lo estaban quemando vivo! ¡Quemando vivo!

Quiso gritar pero le faltaban fuerzas, solo un quejido apenas perceptible surgió de su boca y no recordaba como había llegado a esta situación, solo le volvía la imagen del diálogo: "A mi nada de gusanos y panteones, a mi me hacen cenizas y listo!"

Intentaba prepararse para soportar ese dolor que le corría bien dentro de sus huesos y el olor a carne quemada - su carne quemada - le impedía respirar, mientras las luces cerca del cuerpo resplandecían junto a un murmullo incomprensible y el olor inmundo a la carne quemándose le revolvía el estómago. No, no podría resistir el dolor, solo pedía morirse pronto, bien pronto, ¡por favor Dios, morir pronto!.

"Mi Coronel, este ya no siente nada y le falta poco para ser finado".

La voz del sudoroso sargento no denotaba sentimientos, solo cansancio.

El Oficial estaba furioso, y comentó a los gritos: "¡Este hijo de puta todavía se nos va a morir...!¡Suspenda la picana, sargento, y llame a los médicos!.

Saturday, November 25, 2006

Posted by Picasa
Excavando el pasado


- ¿Cuantos consiguió encontrar, Cardozo? - la pregunta resonó en el silencio de la noche donde solo se sentían los movimientos de las palas al dar vuelta tierra y los ruidos de esfuerzo de los uniformados - ¿Cuantos, Cardozo?

- Van siete me parece, mi Coronel.

- ¡Como siete! ¿Solamente siete? ¡Hace tres horas que estamos en esto, y como que me parece!

- Y si, Coronel, no veo casi nada, si me diera autorización para iluminarme con otras linternas estaría mas facil y con mejores resultados.

- ¡Negativo! Esto no debe ser visto por la prensa y mucho menos por los zurdos que estan siempre atentos, siga con la linterna de mano y listo, ¡a seguir Sargento!

- ¿Pero cuantos espera encontrar Coronel?

- Los registros dicen 46 cuerpos en este sector y 39 en el 14 A, donde vamos a ir después, por eso siete es muy poco, ¡muy poco! ¿Y completos, Cardozo?

- Bueno, completo mas o menos, algunos estan en sacos de plástico, como si antes hubiesen estado en otro lado.

- ¡Seguro que estuvieron en otro lado! Este es el segundo traslado que hacemos.

- ¿Y para que tanto revuelo? - y me disculpa mi Coronel - pero por que no los dejaron quietos a estos infelices.

- Cosas de los servicios de inteligencia. La orden es de movilización , Operación Zanahoria le pusieron los "viejos"... ¡pero las órdenes son para cumplirlas sargento no para cuestionarlas, asi que siga en lo suyo! y por cierto, ¿donde esta Peña?. ¡Peña, Peña! - la voz era imperativa pero sin llegar a ser un grito -

- ¡Aqui estoy Coronél, aqui, atrás de los sauces, en el sector 14A, pero tenga cuidado que hay bruto barrial aqui.

- Eso no importa Peña. ¿Cuantos, Peña, cuantos?

- Y la verdád, ni idea, esto esta todo entreverado, parecería que hubiesen pasado máquina, casi no veo nada... al tantéo le cuento que tengo unos ocho cráneos y unos cuantos huesos largos, pero justito decirle cuantos cuantos...

- ¡Siga, Peña, siga, ocho poco Peña, poco!

Friday, November 24, 2006

Posted by Picasa
Escape final. (Victoria pìrrica)

-¿Pero ustèd esta completamente seguro?
- Claro que si, son noticias frescas, de la mañana de hoy. Me lo dijo el mèdico en la visita, esta totalmente confirmado
- ¿Sin lugar a ninguna duda?
- ¡Ninguna! y eso es lo bueno. Esta clarísimo, porque lo que terminó de redondear el diagnòstico y el pronostico fue la Resonancia Magnètica esa que me hicieron.
- Todo salio positivo... ¿seguro?.
- Si. Se confirmó lo que ya sabìan, eso de que tengo metastasis en todos los huesos, pero lo definitivo fue el hallazgo de varias metastasis del cancer en el cerebro... ¡incurable!, ¡definitivamente incurable!
- ¡Ah, pero no puedo menos que felicitarlo!. ¡Que tranquilidad! ¿Y ya le dieron fecha aproximada?
- Si. No màs de dos meses, a lo sumo tres.
- ¡Genial!, sencillamente genial, nuevamente lo felicito, es ustèd un genio realmente.
- No es para tanto, que usted tambien tiene lo suyo.
- Y si, como que lo tengo, lo tengo, y en el hìgado. Pero no se puede comparar a lo suyo... ni cerca.
- Pero lo tiene, y seguramente tambièn le han dado pronòsticos de tiempo.
- Y si, darme me dieron, pero son como dos o tres años, segun como responda a los tratamientos nuevos... ¡dos o tres años!, se da cuenta, ¡figuresè! si es de no creer, cuando uno ya casi daba por hecho...
- Que lastima, porque es mucho tiempo, entonces pueden tener chance todavia, pero yo siempre le he tenido fé, esos diagnòsticos son hoy por hoy, mañana quien sabe. Seguro que si ustèd le pone ganas se agrava, le aparecen metastasis como a mi y entonces todo termina mas rápido, que es lo que queremos.
- Y si, eso es lo que deseamos todos, pero lo mio va para largo. En cambio lo suyo... un par de meses, quizàs un poco mas, ¡y a otra cosa!. Usted si que es un predestinado, un verdadero crak. Siempre ha sido una guia para mi, un ejemplo, siempre lo he admirado, ahora se lo puedo decir francamente.
- ¡Bueno, bueno! no sera para tanto, se hace lo que se puede. Pero le repito: ¡yo a ustèd le tengo fe! Seguro que se les agrava y se les va de las manos mucho antes.
- ¡Eso quisiera yo, terminar de una vez asi como ustèd para dejarlos con las ganas!, pero los doctores ya me dijeron que por lo menos dos o tres años me aseguran sobrevida... y fijese que hasta antes que nos pusieran en camas juntas en esta sala, ellos estaban convencidos que lo mio tambien era de unos meses nomàs. ¡Yo estaba encantado! Pero despuès salieron con esos asuntos de los nuevos medicamentos... ¡que lo pario!.
- ¿Y ustèd no les dijo que no quiere nada de eso?, mire que se puede negar...
- Les dije, pero ellos fueron claritos, dicen que me puedo negar, pero que estan obligados a proceder. No hay leyes que les imipidan darme tratamiento, y no quieren ser còmplices. Me van a tirar con toda la ciencia, me van a tirar...¡para mi que estos son todos zurdos tambièn!.
- ¡El asunto es que eso de los juicios es dentro de un año, año y medio a mas tardar!.
- ¡Por eso, por eso! ustéd si que los deja bien jodidos, se van a quedar con las ganas, pero a mi... seguro que me llevan a declarar.
- Mire que nuestra gente en el Parlamento le esta poniendo trabas por todos lados a esa ley, en una de esas logran postergarlo un par de años y alli si, usted tambien se saca las ganas.
- Y es una posibilidad, pero en las proximas elecciones parece que ganan, y con mayoria absoluta. Y alli si que se nos van a venir arriba. Por eso no puedo menos que felicitarlo, mi General. Ustèd si que deja a estos izquierdistas con las ganas de enjuiciarlo. ¡Que les vayan a hacer preguntas a sus madres, la puta que los parió, comunistas de mierda!.
- Y si, a mi tampoco me agradan esos mal nacidos. ¡Mire ustèd el tupamaraje ahora de parlamentarios! ¡Y dicen que capaz que de Ministro de Defensa...! ¡El mundo esta loco! pero no pierda la esperanza Coronel, le repito, con un poco de suerte usted tambien se agrava y tambien se les pela.. asi los dejamos con las ganas de saber nuestras cosas a esas lacras.
- Ojalá, mi General, ojalá. Que Dios lo oiga. Pero le repito. ustèd si que lo ha hecho bien, porque tiene los dìas contados, esta claro que los deja con las ganas. ¡Y seguro que ellos ya se enteraron y estan muertos de bronca! Por eso siempre lo he admirado, hasta en el final les mete el dedo en el culo a esos pichis.
- ¡Por favor Coronel, que no me gustan tantas lisonjas!, uno es hombre de honor y hace lo que puede, ¿vio?. Y sepa que no espero menos de usted. ¿Queda claro? ¡no espero menos de ustèd!.
- ¡Positivo, mi General! ¡Positivo! no lo defraudarè, ni a ustèd ni a la causa. Por cierto Señor, ¿aviso para que le pasen los calmantes?.
- No, quede tranquilo que ya me los dieron, no siento dolor ninguno. ¿Y a ustèd?
- Tambien, ya me los pasaron. Es darme esos medicamentos nuevos y quedo tranquilito y sin dolores, gracias a Dios y a la Virgen.
- Bueno ya va siendo tiempo de descansar, se hizo de noche.
- Es cierto mi General, que duerma ustèd bien.
- Lo mismo para usted, Coronel, tenga buena noche, mañana ya sera un dìa menos, o más, según se vea.
Posted by Picasa
Cariño de padre


Barrió mecánicamente el último resto de mugre hacia la pala de plástico rojo, vació el contenido en la bolsa negra de basura y la tiró dentro del contenedor de desperdicios verde oliva, asegurando bien la tapa con las siglas "F.A.A." pintadas en su centro. Después miró con satisfacción el enorme espacio de carga del Hércules ahora vacío e impecablemente limpio gracias a su esfuerzo. Para sus ojos, pese a la luz mortecina del transporte, todo brillaba.

Siempre le pasaba, pese a tantos años de servicio y horas de vuelo realizadas no dejaba de emocionarse cuando la inmensa ave mecánica se elevaba de la ciudad iluminada y podía ver como todo se achicaba mientras ellos se internaban en la oscuridad de la noche sobre el inmenso río como mar.

Y que hermosura las luces de Colonia, en la costa uruguaya, alla a lo lejos, al iniciar a máxima altura el amplio giro de retorno hacia la "Reina del plata".

Pocos minutos después volverían a aparecer en lontananza los resplandores, anunciando que terminaba el último vuelo de la noche. Por el intercomunicador avisó a la tripulación que en su sector todo estaba listo y esperó que la voz metálica del capitán le contestase rutinariamente: "O.K. positivo, ocupar posiciones de descenso."

Terminó de cerrar el gran portón lateral del carguero que al trancar los seguros generó un ruido seco, tapando por unos segundos el permanente ronroneo de las turbinas.

Mientras se colocaba el cinturón de seguridad pensó nuevamente en esa rubiecita tan preciosa. Era tan joven, de la misma edad que su hija y había notado que estaba preñadita.

Debería tener un embarazo de unos cinco meses por el tamaño de la barriga. Que linda era. A él siempre le habían parecido más hermosas las mujeres cuando estaban de encargue, no sabía explicar por que motivo le pasaba eso, pero en ese estado las veía resplandecer, le resultaban especialmente bonitas.

Realmente le había gustado esa muchachita, pero dejando de lado lo sexual, le había generado una atracción diferente, como cariño, que podía definir por asociación con su hija como un cariño de padre, realmente.

Por eso, porque le agradaba tanto, la dejó para el final.

Él era un profesional y no podía permitirse olvidar nada, ni dejarse llevar por sentimientos.

De ese grupo de subversivos, fue la última maldita comunista que tiró al río.

Saturday, August 26, 2006

Adopción por encargo


- Si Señor, comprendido, tengo un 440 pronto.

- Si, de la modificación de los archivos se encarga Inteligencia. Dígale a su familiar que quede totalmente tranquilo, es gente de confianza.

- ¿Como?... ¿Moreno?... no Señor, seguro ha existido alguna confusión. No. Moreno no. Blanco a estar por las fichas.

- Si, blanco. No, el hombre esta prófugo, pero los documentos cantan.

- Ninguna duda, ella es rubia.

- No, no tengo ahora, pero en cualquier momento... Si, si Señor, le aviso, aunque debo confesar que no es muy fácil.

- Lo de los morenos, Señor.

- No, pocos pedidos, ¿sera por eso lo de los angelitos negros?

- Lo del bolero ese, Señor.

- Señor, ese que dice que no pintan... ¡ese, seguro!

- Si, es gracioso, gracias Señor, pero no es mio, me lo hizo un sargento aqui de la guarnición. Bueno. Si, pero le recuerdo que hay que tener paciencia, porque no es muy fácil, en estos años que estoy a cargo fueron un puñadito que he visto.

- ¡Pero claro Señor! En cuanto tenga se lo hago saber.

- Lo mismo para usted Señor, a las órdenes siempre.

- No, por casa seguimos igual, con el casalsito. La nena, la nena es la mayor, de cuatro, el pibe tiene dos.

- ¡No! De momento ni pensar, aunque nos gustan los niños, pero usted bien sabe Señor que el cobro no da para tanto.

- Muy agradecido, quedo a sus órdenes. Cambio y fuera.

- ¡Sargento!

- ¡Señor!

- Me dicen los medicos que el 440 de la celda 16 esta casi resuelto, llame a central y de el código. Ellos ya saben. Luego vaya al traslado usted personalmente, nada de anotaciones ni archivos, todo personal. Va, después que nazca lo lleva a donde siempre, recoja los datos y vuelva ¿Comprendido?

- ¡Si Señor!

- Antes de irse llame a la base aérea, avise que tenemos otro pasajero para mañana o pasado. Que preparen el cupo y cuando le avisemos que manden a buscar el traslado al Hospital Central. ¡Proceda!

- ¡Si Señor!